Kamikaze 1999 – El último combate (1983)

Kamikaze 1999 (El último combate)

El primer largometraje de Luc Besson (que ampliaba su corto L’avant dernier) fue, cuando menos, una propuesta arriesgada: rodada en B/N, sin diálogos y tocando un género, la ciencia-ficción, de lo más ajeno a la cinematografía francesa. El film se ubica en un futuro post-apocalíptico en el que las personas han perdido el habla y, aparentemente, no queda rastro de las mujeres. En este contexto, y maximizando un presupuesto que se nota ajustado, Besson nos cuenta las vivencias del protagonista y de la serie de personajes con los que se encuentra, todo ello en un tono que busca mostrar lo cotidiano y el día a día dentro de una ambientación extrema; lo que da un resultado entre lo simpático y lo decididamente entrañable. A pesar de lo que pueda dar a entender el título, no se trata tanto de un film de combates y los que hay son, en realidad, de una escala bastante modesta. La película es entretenida y resulta toda una curiosidad; reseñable también es ver cómo aquí Besson ya contaba con varios de sus futuros habituales como son el compositor Eric Serra o el actor Jean Reno.

Blade Runner 2049 (2017)

Blade Runner 2049

Toda una misión suicida la del director Denis Villeneuve, el llevar a cabo una continuación de un clásico del cine de ciencia-ficción como Blade Runner. Sin embargo, consigue salir airoso del reto gracias a su propuesta de una historia de investigación de duración extensa , ritmo lento, que puede espantar a más de uno del visionado (el film es todo un anti-blockbuster en estos tiempos de cine de ritmo rápido, acción y explosiones) y que continúa con las reflexiones sobre la humanidad de los replicantes que marcaban la primera parte. El guión, que en manos de otro director, podía haber acabado convertido en un tostón aburridísimo, se convierte en una película absorbente, fascinante y hasta hipnótica por momentos; a lo que ayuda la excelente fotografía de Roger Deakins y el lujoso estilo visual del film. Y que cuenta con un estupendo reparto encabezado por Ryan Gosling (al que su habitual inexpresividad le viene perfecta al personaje), Harrison Ford y la española Ana de Armas. El film no está a la altura de la original, mejoraría con algo menos de metraje, pero resulta una propuesta más que digna e indispensable para los que busquen ciencia-ficción adulta con una pizca de sustancia.

Monster City (1988)

Monster City

Hubo un momento, en los años 90 tras el boom de Akira, en que llegaron a España un aluvión de animes que ofrecían al espectador experiencias nuevas en animación y buscando fundamentalmente al público adulto: escenas de acción imposibles, ambientes de ciencia-ficción y terror, monstruos, sangre, desnudos… Yoshiaki Kawajiri (bastante olvidado hoy en día) fue uno de los directores que se encontraba detrás de varios títulos que nos llegaron en esta oleada como fueron Wicked City, la que nos ocupa y sobre todo Ninja Scroll. Monster City (título del VHS de la época) probablemente sea la menos inspirada de estas tres citadas. Sigue la línea de Wicked City con predominio de la acción y escenarios y protagonistas monstruosos, pero con menos inspiración; delata el destino de “Directo a vídeo” con lo que la animación es simplemente correcta; y la duración (escasos 80 minutos) y la sencilla historia delatan la poca ambición de la producción. Pese a la modestia, merece la pena recuperar este film, con todas las señas de Kawajiri ya presentes: diseños de personajes angulosos, adrenalina, ambientes oscuros, algún desnudo…

El juego de Gerald (2017)

El juego de Gerald

AVISO: SE DESVELAN POSIBLES DETALLES IMPORTANTES DEL ARGUMENTO
Durante la práctica de juegos sexuales con esposas, el marido sufre un ataque al corazón ocasionándole la muerte y dejando a la mujer esposada a la cama que tendrá que lograr escapar, más complicado aún debido al hecho de que se encuentra en una casa aislada. La historia que parecería que se centraría en los esfuerzos y trucos de ingenio para lograr escapar y en la angustia de la situación, dedica la mayor parte del tiempo a rollos psicológicos y a rememorar recuerdos traumáticos de infancia (debido sin duda a que todo esto se encontraba ya en la novela de Stephen King en que se basa), lo cual es interesante pero no tanto como lo anterior; lo cual, personalmente, hubiera encontrado más atrayente. A esto le sumamos un epílogo alargado, lo que hace que la película deje una sensación final de “no está mal, pero podía haber estado bastante mejor”.

Lone Wolf and Cub: Baby Cart at the River Styx (1972)

Lone Wolf and Cub: Baby Cart at the River Styx

Segunda parte de la saga del lobo solitario y su cachorro, basada en el manga de Kazuo Koike, que no solo mantiene el nivel de la anterior sino que me atrevería a decir que incluso lo supera. Aquí nos ahorramos el peaje de la presentación de personajes y el guión va directo a la acción y a la aventura pura y dura, dividida en dos frentes, por un lado, los intentos del Clan Yagyu para asesinar al protagonista y, por otro, el contrato que recibe este para llevar a cabo un asesinato. Es esta falta de pretensiones de la historia (que por otro lado, apenas llega a la hora y media), la búsqueda del entretenimiento sin más lecturas, las escenas de acción excesivas , ultra-sangrientas, donde no falta la sangre a chorro y los desmembramientos; y toda esa mística del samurai, ninjas y órdenes de guerreros asesinos, lo que hacen que, para el que escribe, la película sea una auténtica delicia.

Demolition man (1993)

Demolition Man

Hubo una época en que el productor Joel Silver era sinónimo de cine de acción explosivo y el prólogo, con demolición de edificio incluida, parece que apunta a ello. Posteriormente, ubicados ya en el escenario futurista, se pierde un tanto esta espectacularidad y se convierte en una de acción noventera (chascarrillos de los protagonistas incluidos en los momentos de acción) que cumple en su función de entretener y que, a pesar, o tal vez gracias a su punto de partida delirante se ve con simpatía. El film, que fue defenestrado en la época, contaba con un mundo futurista que fue también ridiculizado; sin embargo, vuelta a ver, en la ola de corrección política que nos invade, ese futuro en que eres multado por decir tacos o los chistes verdes son prohibidos, y los que se rebelan a la corrección son condenados al subsuelo de la ciudad, parece cada vez menos descabellado.

El mono borracho en el ojo del tigre (1978)

El mono borracho en el ojo del tigre

Todo un clásico del cine de artes marciales y todo un clásico de la filmografía de Jackie Chan. La película que lanzó la carrera del actor y que creó uno de sus personajes más emblemáticos, el del luchador borracho, muy imitado posteriormente. El film es todo un entretenimiento que será disfrutado tanto por el aficionado a las artes marciales como por el seguidor del estilo cómico de Jackie Chan, quien aquí estaba en su mejor momento de forma. Casi dos horas de peleas de todo tipo y de los inevitables y sufridos momentos de enseñanza. Estupendas coreografías para las peleas y genial el carismático maestro borracho. Como curiosidad, Chan interpreta al personaje real Wong Fei Hung, mítico maestro de artes marciales al que Jet Li diera vida en la saga Érase una vez en China. Y no se puede terminar el comentario sin citar que detrás de la dirección y de las coreografías se encontraba el legendario Yuen Woo-Ping, al que los ajenos a este tipo de cine conocerán por sus coreografías en la saga Matrix.

La LEGO Ninjago película (2017)

La LEGO Ninjago película

Tercer largometraje cinematográfico del universo LEGO, tras las estupendas La LEGO película y Batman: La LEGO película, en este caso adaptando para el cine la serie de LEGO Ninjago.  Coincide con La LEGO película en la inclusión de actores y mezcla con la realidad (la presencia de Jackie Chan, ese gato real que se mezcla con la animación) y coincide con Batman en introducir el máximo de referencias  posibles (aquí con homenajes al kaiju eiga, al anime, a las artes marciales y ¿ese logo de Warner del principio es un homenaje al logo de los Shaw Brothers?) aunque en menor medida que en la anterior citada. El problema aquí es que el conjunto no brilla tanto como en los films precedentes. El humor no funciona tanto, la típica historia de conflicto paterno-filial no da tanto juego (como sí pasaba con las neuras de Batman, por ejemplo) y el guión es muy basicote y esquemático. Así, la sensación final de la película es de entretenimiento discreto sin el ingenio ni la inspiración de las dos películas precedentes y seguramente con el tiempo caerá bastante olvidada frente a ellas.

Halcones de la noche (1981)

Halcones de la noche

Debo confesar que vi esta película cuando era niño y guardaba un recuerdo de ella como de que era buenísima, la caña, vamos: ¡Stallone y Rutger Hauer, cara a cara! Vuelta a ver ahora, la verdad es que no está mal pero tampoco era para tanto. Tiene algunos detalles flojos como la presentación de la banda terrorista, cuyos propósitos nunca se explican del todo, el juego entre Sylvester Stallone y Rutger Hauer podía haber dado más juego y ese Stallone “mago del disfraz”, pues, la verdad, no resulta del todo creíble. Aún así, se puede disfrutar de la película: cuenta con un Stallone cuando aún no había empezado a labrar su fama de actor pésimo y saco de músculos (si aquí hasta luce barba rollo actor serio) y con un Rutger Hauer, inquietante como siempre en sus roles de villano. Y entre el reparto secundario, actores que harán las delicias frikies, Billy Dee Williams (alias Lando Calrisian) y Persis Khambatta (Ilia en Star Trek, la película, quien pocos papeles más interpretó en su carrera). Tal vez un director con más personalidad (dirige el poco reconocido Bruce Malmuth) hubiese sacado más jugo aún a la historia, aunque, como digo, se deja ver.

Iron Angels (1987)

Iron Angels

Debo reconocer que últimamente me estoy aficionando enormemente a este subgénero del cine de Hong Kong conocido como “Girls with guns”, donde, a pesar de que lo que parezca por la denominación, protagonizan chicas no solo con pistolas sino también con unas excelentes dotes para las artes marciales. El motivo de esta afición pueda estar en la novedad de que no sean escenas de acción protagonizadas por hombre o tal vez más bien, el ver a mujeres protagonizando combates con una habilidad y convicción que no tienen nada que envidiar a las de sus compañeros masculinos (convicción que además no siempre se encuentra en el cine occidental). Dicho esto, en Iron Angels nos encontramos a dos de las estrellas del subgénero como son Moon Lee y Yukari Oshima, en una trama donde la policía contrata a un grupo especial para combatir a las mafias que están asesinando a agentes. Entrando en la crítica, si somos rigurosos con el argumento, realmente no soporta el mínimo análisis ya que nos encontramos con un guión simplón y hasta de lo más ingenuo. Pero supongo que los que venimos a ver una película de estas, podemos perdonarlo si a cambio nos dan buenos momentos de acción. Y así es, en buena parte, ya que tenemos buenas y locas escenas de tiroteos con muertos a mansalva y lo que es mejor, un gran final con una espectacular y salvaje pelea de las de recordar entre Moon Lee y Oshima (quien interpreta a la villana). Tuvo dos continuaciones.