Acción mutante (1993)

Acción mutante

La primera película de Alex de la Iglesia, vista 24 años después, sigue siendo toda una rareza dentro del cine español: una comedia de ciencia-ficción consciente y deliberadamente casposa; irregular, con defectos propios de un director novato, de acabado tosco en algunos momentos, mezclando momentos inspirados (la matanza de la boda al ritmo de “Aires de fiesta”, de Karina) junto con otros anodinos… De la Iglesia combinó en su primer film toda una mezcolanza de influencias que bullían en el cerebro del joven director: el cine de ciencia-ficción, el western, el comic (ese diseño de los policías parece extraído de Juez Dredd)… Con presencia ya aquí de actores fetiches suyos como Álex Angulo o Santiago Segura (al menos temporalmente…) Y donde ya se podían encontrar algunas de sus futuras constantes como el humor negro salvaje o los muy potentes momentos de acción y tiroteos. Resulta curioso apreciar, en estos tiempos de corrección política, un cierto componente misógino volcado en el personaje de la francesa Frédérique Feder aunque suavizado mediante el humor. Pese a sus irregularidades, altamente recomendable.

Kamikaze 1999 – El último combate (1983)

Kamikaze 1999 (El último combate)

El primer largometraje de Luc Besson (que ampliaba su corto L’avant dernier) fue, cuando menos, una propuesta arriesgada: rodada en B/N, sin diálogos y tocando un género, la ciencia-ficción, de lo más ajeno a la cinematografía francesa. El film se ubica en un futuro post-apocalíptico en el que las personas han perdido el habla y, aparentemente, no queda rastro de las mujeres. En este contexto, y maximizando un presupuesto que se nota ajustado, Besson nos cuenta las vivencias del protagonista y de la serie de personajes con los que se encuentra, todo ello en un tono que busca mostrar lo cotidiano y el día a día dentro de una ambientación extrema; lo que da un resultado entre lo simpático y lo decididamente entrañable. A pesar de lo que pueda dar a entender el título, no se trata tanto de un film de combates y los que hay son, en realidad, de una escala bastante modesta. La película es entretenida y resulta toda una curiosidad; reseñable también es ver cómo aquí Besson ya contaba con varios de sus futuros habituales como son el compositor Eric Serra o el actor Jean Reno.

Blade Runner 2049 (2017)

Blade Runner 2049

Toda una misión suicida la del director Denis Villeneuve, el llevar a cabo una continuación de un clásico del cine de ciencia-ficción como Blade Runner. Sin embargo, consigue salir airoso del reto gracias a su propuesta de una historia de investigación de duración extensa , ritmo lento, que puede espantar a más de uno del visionado (el film es todo un anti-blockbuster en estos tiempos de cine de ritmo rápido, acción y explosiones) y que continúa con las reflexiones sobre la humanidad de los replicantes que marcaban la primera parte. El guión, que en manos de otro director, podía haber acabado convertido en un tostón aburridísimo, se convierte en una película absorbente, fascinante y hasta hipnótica por momentos; a lo que ayuda la excelente fotografía de Roger Deakins y el lujoso estilo visual del film. Y que cuenta con un estupendo reparto encabezado por Ryan Gosling (al que su habitual inexpresividad le viene perfecta al personaje), Harrison Ford y la española Ana de Armas. El film no está a la altura de la original, mejoraría con algo menos de metraje, pero resulta una propuesta más que digna e indispensable para los que busquen ciencia-ficción adulta con una pizca de sustancia.

Demolition man (1993)

Demolition Man

Hubo una época en que el productor Joel Silver era sinónimo de cine de acción explosivo y el prólogo, con demolición de edificio incluida, parece que apunta a ello. Posteriormente, ubicados ya en el escenario futurista, se pierde un tanto esta espectacularidad y se convierte en una de acción noventera (chascarrillos de los protagonistas incluidos en los momentos de acción) que cumple en su función de entretener y que, a pesar, o tal vez gracias a su punto de partida delirante se ve con simpatía. El film, que fue defenestrado en la época, contaba con un mundo futurista que fue también ridiculizado; sin embargo, vuelta a ver, en la ola de corrección política que nos invade, ese futuro en que eres multado por decir tacos o los chistes verdes son prohibidos, y los que se rebelan a la corrección son condenados al subsuelo de la ciudad, parece cada vez menos descabellado.

What happened to Monday? (2017)

What happened to Monday?

Interesante film de ciencia-ficción que parte de una premisa atractiva: en una sociedad futura donde se prohíbe tener más de un hijo, 7 gemelas aprenden a no ser descubiertas, mediante el cuidadoso plan elaborado por su padre en el que las hermanas deberán hacerse pasar todas ellas por la misma persona y se dejarán ver en el exterior una vez cada día, reemplazándose las unas a las otras. El comienzo de la película, en que vamos viendo cómo se cuida hasta el más mínimo detalle del día a día para no ser descubiertas, resulta original y hasta novedoso. Da un poco de pena cuando esto cambia, a partir de la desaparición de una de las hermanas, y se convierte en un largometraje de acción, persecuciones y corre-que-te-pillo que restan algo del ingenio que estaba teniendo el guión hasta el momento. Pese a  esto, el film resulta distraído, con los esperados giros y sorpresas del argumento a medida que se va resolviendo el misterio. Noomi Rapace hace una interpretación correcta en su tour-de-force actoral, ya que ella interpreta a las 7 hermanas, cada una con rasgos marcados para hacerlas perfectamente diferenciables. Como curiosidades, Willem Dafoe y Glenn Close en papeles secundarios, y el director Tommy Wirkola, que parece que va tomando talento como director tras sus  flojas Zombies nazies y Hansel & Gretel: Cazadores de brujas.

Alien: Covenant (2017)

Alien covenant

Continuación de Prometheus que destruye todo lo poco salvable de esta, con una colección de personajes idiotas y de comportamientos estúpidos; protagonista anodina, situaciones de aliens mil veces vistas pero con la mitad de emoción, giros de guión que se ven venir a la legua, efectos, en apariencia, realizados mediante CGI pero de mucha peor apariencia que los hechos 40 años atrás (el nacimiento del alien da vergüenza ajena), escenas propias de un slasher ochentero… En definitiva, un desastre que hace desear que Ridley Scott abandone por fin la saga Alien.